EVALUACIÓN DEL APOYO A LA INCLUSIÓN EN CENTROS ORDINARIOS FUNDACIÓN EIR – El Niu

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Nº 47 (2a.época)  septiembre 2017
URLwww.ambitsaaf.cat
ISSN: 2339-7454
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Psicopedagogía i orientación

 

Nina Goicoechea
Laura Colacios
Meritxell Queraltó
María José Filgueiras
Lydia Magdaleno

 

 RESUMEN
El presente artículo enmarca el proyecto que realiza la Fundació EIR-El Niu dando apoyo a la inclusión de alumnado con necesidades educativas especiales en escuelas ordinarias de Barcelona. El artículo se inicia haciendo un breve repaso de la historia y trayectoria, para pasar a explicar posteriormente cómo se realiza el apoyo a la inclusión. Seguidamente se expone la necesidad que surgió en el equipo de la Fundació EIR-El Niu de valorar resultados y dotar al trabajo de evidencia científica, con el fin de poder referirnos a buenas prácticas basadas en la evidencia. Se explica como, para llevar a cabo esta valoración, se elaboraron unos cuestionarios respecto a la evolución de 23 alumnos con diversidad funcional, que fueron contestados por profesionales de las diferentes escuelas ordinarias de Barcelona con las que trabajamos.  Los resultados obtenidos, representados mediante gráficas, valoran positivamente la evolución de los alumnos  en todos  los bloques de preguntas, corroborando  que el apoyo a la inclusión optimiza los recursos de las escuelas ordinarias, mejorando las estrategias de estas escuelas para atender a la diversidad. 

Palabras Clave:
Educación inclusiva. Evaluación. Buenas prácticas. Evidencia científica. Diversidad.

 

ABSTRACT
This article frames the project carried out by Fundació EIR – El Niu, supporting the inclusion of pupils with special educational needs in ordinary schools in Barcelona. To begin with, the article starts with a brief review of its history and trajectory, and goes on to explain how the support for inclusion is put into practice. Later on, it is showcased how the Fundació EIR – El Niu’s team realized about the need to assess results and bring scientific evidence to the work that was being carried out; with the goal to develop best practices based on evidence. It is explained how, in order to carry out this assessment, questionnaires were developed to track evolution of 23 students with disabilities, which were answered by professionals from different regular schools in Barcelona that Fundació EIR – El Niu works in partnership with. The obtained results, represented by graphs, positively value the evolution of the students in all the blocks of questions, corroborating that support to inclusion optimizes the resources of ordinary schools, improving the schools’ practices to focus on diversity. 

Key Words:
Inclusive education. Assessment. Good practices. Scientific evidence. Diversity.

 

 

DE DÓNDE VENIMOS Y DÓNDE ESTAMOS

En 1976 un grupo de profesionales de la educación y la psicología nos pusimos a trabajar, dedicando nuestros esfuerzos a intensificar la estimulación de los niños en edad preescolar, con la intención de conseguir, a la etapa de Educación primaria, la inclusión de estos alumnos con necesidades educativas especiales en las escuelas ordinarias.

Este objetivo se conseguía con algunos de los alumnos, pero con otros no resultaba posible. La evidencia de estos resultados hizo nacer la Fundación EIR-El Niu con el espíritu de ofrecer a cada alumno el modelo educativo que más se ajustara a sus necesidades; es por ello que desarrollamos tres líneas de trabajo: la escuela de educación especial, la escolaridad compartida y el apoyo a la inclusión en la escuela ordinaria.

En el año 1982, con la publicación de la LISMI, partiendo de nuestra experiencia en la atención al alumnado con discapacidad y de estudios en integración escolar, que posteriormente se ampliarían y cambiarían la denominación integración, que se refiere a la alumno con discapacidad, por inclusión, que se refiere a todo el alumnado (Collicot 2000; Porter 2001; Ainscow 1999; Stainback 1999; Huguet 2006), presentamos un proyecto al Departamento de Enseñanza con el fin de colaborar con las escuelas ordinarias. En este proyecto ofrecíamos apoyo en todos los aspectos que fueran necesarios para garantizar la inclusión del alumnado con discapacidad intelectual en las escuelas ordinarias: fondo de documentación, formación, coordinación con los EAP y con los equipos directivos, participación en las reuniones de claustro o de ciclo, colaboración en la elaboración de los Planes Individualizados (PI), estrategias de trabajo en el aula, adaptaciones de los libros y materiales pedagógicos, abordaje de conductas disruptivas, atención al alumno en el aula y fuera del aula, atención a las familias, etc. Este proyecto fue aceptado por la administración y desarrollado hasta la actualidad con una valoración positiva por parte de los EAP, las escuelas ordinarias y las familias.

¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS?

Los países europeos en la Carta de Luxemburgo, en el año 1996, y la Convención de la ONU, en 2006, reconocieron que la educación inclusiva es el pilar de la igualdad de oportunidades de las personas con necesidades educativas especiales.

Cuando una escuela se plantea atender a un alumno con discapacidad, los profesionales y las familias se pueden hacer muchas preguntas: ¿No le atenderían mejor a una escuela especial, donde tienen más recursos y especialistas? ¿Bajará el nivel del grupo? ¿Tengo suficiente formación para dar respuesta a estas dificultades? ¿Qué apoyo tendré? ¿El alumno estará bien? ¿Tendré sentimientos de no ofrecer al alumno todo lo que necesita para progresar?…

Reflexionando con los docentes con los que colaboramos respecto a los objetivos de la educación compartimos la idea de que se pueden sintetizar en un sólo objetivo: educar para la vida; ayudar a los alumnos a ser competentes utilizando sus conocimientos y expresando sus emociones, a fin de tomar las decisiones que les permitan desarrollarse a nivel personal y social.

Son los maestros, y la comunidad educativa en general, los más capacitados para encontrar la manera idónea de acompañar a los jóvenes, con y sin discapacidad, a convivir respetando la diversidad. Esta convivencia y conocimiento mutuo, aprendido en la escuela, dará paso a una sociedad abierta y acogedora con las diferencias individuales.

Como escuela de educación especial, pensamos que podemos aportar nuestro conocimiento y experiencia para poder acompañar a los alumnos con necesidades educativas especiales en las escuelas ordinarias, las escuelas para todos los niños y jóvenes, donde puedan ser acogidos y queridos a la vez que  aprenden y crecen.

Asimismo, queremos acompañar también a los docentes y las familias que hacen todo lo que pueden para cumplir con los objetivos que, como nosotros, tienen encomendados: hacer que todos los niños, niños y jóvenes puedan estar en las mismas aulas en las que sus hermanos y vecinos y puedan aprender, amar y jugar en entornos educativos ordinarios.

¿CÓMO LO HACEMOS?

La colaboración entre las escuelas ordinarias y la Fundación EIR-El Niu, se basa en compartir conocimiento para facilitar que los tutores y el resto de profesionales que atienden al alumno con discapacidad, se sientan capaces de mantener la presencia (acceso a la educación), la participación (calidad de la experiencia educativa) y el progreso (procesos y resultados del aprendizaje) del alumno con diversidad funcional, a lo largo de todo el horario escolar. Esta colaboración se inicia con el acuerdo entre el EAP y los equipos directivos de las dos escuelas.

Actualmente dedicamos el horario de un profesional y medio, de los recursos de personal que aporta a la escuela de educación especial el concierto con la Generalitat de Cataluña, para apoyar la inclusión a 29 alumnos con discapacidad intelectual, trastorno del espectro autista o de otros trastornos que dificultan el aprendizaje y el desarrollo emocional y social. Estos alumnos, escolarizados en 8 escuelas ordinarias de Barcelona, pasan todo el horario escolar en la escuela ordinaria y somos los profesionales de la Fundación EIR-El Niu los que nos desplazamos a la escuela ordinaria para apoyar la inclusión.  

 

(Gráfico A)

 

En el gráfico A podemos ver representado en azul el número total de alumnos atendidos por el apoyo a la inclusión, y por tanto escolarizados en centros ordinarios, y el total de alumnos escolarizados en el centro de educación especial. En el mismo gráfico vemos en color rojo el número de profesionales que trabajan haciendo apoyo a la inclusión y los que lo hacen en el centro de educación especial.

En total atendemos a 70 alumnos con necesidades educativas especiales, 41 escolarizados en el centro de educación especial, ya sea en modalidad total o en escolarización compartida, y 29 matriculados en escuelas ordinarias de Barcelona que están a tiempo completo en la escuela ordinaria, siguiendo el modelo de inclusión. El número de profesionales que trabajan en la escuela de educación especial es de 12’5 personas, mientras que los que hacen apoyo a la inclusión son 1’5 personas que trabajan conjuntamente con los profesionales de la escuela ordinaria.

 

(Gráfico B)

 

En el gráfico B hemos representado el porcentaje de profesionales destinados al apoyo a la inclusión, en relación a los que trabajan en el centro de educación especial. Dadas estas cifras, observamos que la proporción de alumnos atendidos en relación a los profesionales es mayor en el modelo de inclusión; esto es posible por la optimización de los recursos, personales y materiales, con los que cuenta la escuela ordinaria. Ofrecer servicios y recursos en la escuela ordinaria, desarrollando una cultura inclusiva, promueve una metodología de trabajo que ayuda al profesorado a desarrollar estrategias más inclusivas en el centro y en el aula.

Una o dos horas a la semana por alumno y siempre que sea necesario, un profesional de apoyo a la inclusión de la Fundación EIR-El Niu va a la escuela ordinaria para realizar las tareas de apoyo siguientes:

Reuniones con el equipo directivo para acordar las estrategias que se utilizarán en la escuela para mejorar la cultura y las prácticas inclusivas.

◊ Coordinación con los profesionales implicados en la escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales para ajustar la metodología, las estrategias de trabajo y los materiales y recursos que faciliten la eliminación de barreras para el aprendizaje y la participación.

◊ Atención al alumno/a para conocer el nivel de desarrollo cognitivo, emocional y social, con el fin de acordar un Plan Individualizado (PI) y poder concretar nuestra colaboración en la elaboración de materiales, adaptaciones de los libros de texto, etc.

◊ Reuniones de seguimiento y coordinación con los tutores/as, ciclo o etapa, para ajustar el PI a la evolución del alumno

◊ Reuniones de seguimiento con el EAP y las familias para favorecer una buena colaboración entre los diferentes agentes educativos, recoger y proporcionar informaciones de interés…

Por otra parte y de manera complementaria, la Fundación también colabora con el CREDA, en un programa de estimulación del lenguaje y la comunicación del que se benefician 30 alumnos de escuelas ordinarias públicas y privadas.

¿BUENAS PRÁCTICAS?

A pesar de la valoración positiva de las escuelas y las familias, respecto a los servicios y recursos para la inclusión que hemos ofrecido, hemos sentido la necesidad de disponer de evidencias sobre los resultados del apoyo que realizamos.

Con este motivo, hemos contado con el asesoramiento de Teresa Huguet, psicopedagoga experta en educación inclusiva, con el objetivo de iniciar un trabajo que nos ayudara a valorar la mejora de las prácticas inclusivas en las escuelas ordinarias con las que colaboramos.

Empezamos poniendo en común y consensuando objetivos y criterios que queríamos tener en cuenta según la realidad de nuestra intervención. Hemos podido reflexionar y elaborar herramientas contextualizadas para evaluar nuestra intervención de apoyo. Iniciamos un trabajo de recogida de datos, elaborando herramientas específicas que nos ayudaran a poder disponer de evidencias sobre los resultados y las valoraciones que los docentes y el centro hacían sobre nuestro apoyo e intervención.

Después de varias reuniones y debates, elaboramos un cuestionario en el que los docentes del centro ordinario evaluaron el grado de inclusión conseguido por el alumno con apoyo de la Fundació EIR-El Niu y su progreso educativo en diversos ámbitos de desarrollo. Este cuestionario lo rellenan todos los docentes de los alumnos con necesidades educativas especiales a los que apoyamos, a final del curso escolar.

Los objetivos que nos planteamos con la elaboración de este cuestionario fueron:

◊ Evaluar la mejora de los alumnos a lo largo del curso con otros ámbitos de desarrollo y aprendizaje.
◊ Valorar los cambios y mejoras introducidas en el centro a partir de nuestra intervención para avanzar hacia una educación más inclusiva.

La muestra se compuso de un total de veintidós tres alumnos de las etapas de educación infantil, primaria y secundaria de seis centros de Barcelona en las que la Fundación EIR- El Niu interviene como centro de recursos para la inclusión.

El instrumento utilizado fue un cuestionario de 25 preguntas (Ver anexo) en una escala de Likerd, para valorar el grado de mejora (0 ninguna mejora, 1-2 ligera mejora, 3 mejora significativa y 4- 5 mejora muy significativa) respecto a seis ámbitos, en los que se puede evidenciar el progreso de inclusión de un alumno.

Esta valoración se hizo a lo largo del curso 2014-2015.

Tuvimos en cuenta seis bloques de preguntas referidas a las competencias básicas que, desde nuestra experiencia, son prioritarias y fundamentales para que el alumnado con necesidades educativas especiales pueda ser una persona autónoma, participativa y feliz. Una persona que pueda desarrollar una autoestima positiva, sus talentos particulares y pueda participar en la sociedad en la que vive y convive.

Estos seis bloques de cuestiones son los siguientes:

BLOQUE 1. Participación
BLOQUE 2. Autonomía
BLOQUE 3. Relación e interacción con compañeros
BLOQUE 4. Objetivos del Plan Individualizado (PI)
BLOQUE 5. Soportes (aula, currículum y evaluación)
BLOQUE 6.-Comportamientos disruptivos

Hemos incluido un bloque de cuestiones referidas a conductas disruptivas  porque estas conductas preocupan mucho a los centros educativos y suponen malestar para los alumnos. La disminución de estas conductas nos proporciona un buen indicador sobre el grado de bienestar emocional y de inclusión del alumno.

Si bien en el cuestionario las preguntas no están ordenadas por bloques, a la hora de recoger las valoraciones de las respuestas las agrupamos para poderlas analizar. Por otra parte, quisimos ampliar las posibilidades de análisis de resultados comparando las valoraciones de los alumnos que cursan la etapa de primaria, los de educación secundaria obligatoria y un tercer grupo de respuestas correspondientes a los alumnos diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA)

A continuación ejemplificamos algunos de estos resultados por bloques y seleccionando algunas preguntas del cuestionario:

Bloque 1.- Participación (preguntas 1, 2, 3, 4 y 18 del cuestionario) En general podemos decir que el alumnado ha mejorado de manera significativa o muy significativa su participación en la escuela, tanto en las tutorías, a las tareas de grupo, fiestas, salidas y juegos del patio, como en la atención y la escucha.

En las respuestas de este bloque, la valoración más baja corresponde a la pregunta 2 (2. Participa más en las tareas de grupo). Valoran que un 56% mejoran de manera significativa o muy significativa (puntuaciones de 3 a 5).

*Los docentes valoraron el grado de mejora con estos valores:

0 = ninguna mejora,
1 y 2 = mejora ligera
3 = mejora significativa,
4 y 5 = mejora muy significativa

La valoración más alta de este bloque se obtiene en la pregunta 18 (18. Ha aumentado la atención y la escucha). Un 83% del alumnado ha mejorado la atención y la escucha de manera significativa o muy significativa (puntuaciones de 3 a 5).

 

 

A continuación podemos ver un ejemplo de las diferencias de resultados según la etapa educativa y en relación al alumnado con TEA:

Ejemplo pregunta 2: Participa más en las tareas de grupo

 

Bloque 2.- Autonomía. (Preguntas 7, 8, 9, 10, 19, 20 y 21 del cuestionario). Podemos decir que globalmente, la mejora de la autonomía del alumnado ha sido significativa o muy significativa (puntuaciones de 3 a 5). Han adquirido más autonomía en la realización de los trabajos, al hacer encargos, al comunicar necesidades, en pedir ayuda cuando los hay y en seguir las rutinas habituales de la escuela.

La pregunta en la que los alumnos obtienen una valoración más baja es la pregunta 7 (7. Es más responsable de la parte del trabajo cuando se hacen trabajos en grupo). El 47% de los alumnos ha mejorado de manera significativa o muy significativa (puntuaciones de 3 a 5).

 

 

Los alumnos obtienen la valoración más alta en la pregunta 20 (20. Ha progresado en pedir ayuda cuando le hace falta). Un 87% de los alumnos ha progresado de manera significativa o muy significativa (puntuaciones de 3 a 5)

 

En los cuatro gráficos siguientes podemos ver un ejemplo comparativo con respecto a las diferencias entre etapas y en relación al alumnado con TEA, respecto a la pregunta 19 (19. Comunica más sus necesidades o dudas)

Ejemplo, pregunta 19: Comunica más sus necesidades o dudas

 

Bloque 3.- Relación e interacción con los compañeros (preguntas 5 y 6 del cuestionario). A las dos preguntas vemos que la relación e interacción con los compañeros ha mejorado de manera significativa o muy significativa, tanto en la relación que establece con los compañeros como la establecida en los compañeros con él o ella.

La pregunta en la que los alumnos obtienen una valoración más baja es la 5 (5. Se relaciona más con los compañeros),  aunque el 70% de los alumnos han mejorado de manera significativa o muy significativa.

 

La valoración más alta en este bloque hace referencia a la pregunta 6 (6. Los compañeros se le dirigen más)  ya que en este caso el 81% de los alumnos han mejorado de manera significativa o muy significativa.

 

 

En los cuatro gráficos de abajo podemos ver, un ejemplo comparativo con respecto a las diferencias entre etapas y en relación al alumnado con TEA, respecto la pregunta 5  (5. Se relaciona más con los compañeros)

Ejemplo pregunta 5: Se relaciona más con los compañeros

 

Bloque 4.- Objetivos del PI. En este bloque hay una sola pregunta que los docentes deben valorar: la pregunta 23 (23. Ha alcanzado los objetivos priorizados en relación a las competencias y las habilidades adaptativas). Los docentes dicen que un 82% de los alumnos ha alcanzado los objetivos priorizados en relación a las competencias y las habilidades adaptativas de manera significativa o muy significativa (valoraciones del 3 al 5).

En los cuatro gráficos de abajo podemos ver , la comparación entre los resultados de las diferentes etapas y en relación al alumnado con TEA, respecto esta misma pregunta 23 (23. Ha alcanzado los objetivos priorizados en relación a las competencias y las habilidades adaptativas).

 

Bloque 5.- Soportes: aula, currículo y evaluación (preguntas 11,12,13,14,15, 16 y 17)   Este bloque ya no hace referencia a la mejora del alumno con necesidades educativas especiales. En este bloque los docentes deben evaluar el grado de mejora del centro y de la acción educativa respecto la inclusión educativa cuando hay un alumno con NEE que recibe un apoyo de la Fundació EIR-El Niu como el que hemos descrito en el apartado ¿Cómo lo hacemos?

Este es quizás el bloque más interesante en el que se busca evaluar los cambios en los modos de hacer y el uso de estrategias educativas más inclusivas en el aula y en el centro. Globalmente los docentes valoran que se ha mejorado de manera significativa o muy significativa respecto a las diferentes cuestiones que se plantean son las siguientes: ver en qué grado se han utilizado y priorizado que los soportes se hicieran dentro del aula, valorar hasta qué punto ha progresado en hacer un soporte menos centrado en el alumno con nee; valorar si el plan individualizado del alumno ha resultado útil para todos los docentes; si todos han evaluado el alumno de acuerdo con los objetivos de su PI.

También han valorado si los apoyos que había recibido el alumno fuera del aula habían servido para mejorar su autonomía y participación en el aula, Si el material adaptado ha ayudado al alumno a alcanzar los objetivos de su plan individualizado y, finalmente, si había aumentado el grado de implicación de todos los docentes respecto la evolución del alumno.

La valoración más baja en este bloque se obtuvo en la pregunta 12(12.Se ha progresado en hacer un apoyo dentro del aula menos centrado en el alumno con NEE), aunque un 73% de los docentes valoraron que había progresado de manera significativa o muy significativa.


La valoración más alta en este bloque se obtuvo en la cuestión 15 (15. Todo el mundo ha hecho la evaluación de acuerdo con los objetivos de su PI). Un 95% de los docentes estuvieron de acuerdo con esta afirmación de forma significativa o muy significativa.

 

En los cuatro gráficos de abajo podemos ver, la comparación entre los resultados de las diferentes etapas y en relación al alumnado con TEA, respecto a la cuestión 14 (14.El material adaptado ha ayudado a alcanzar los objetivos del  PI).

 


Bloque 6.- Comportamientos disruptivos (preguntas 22, 24 y 25).

Las cuestiones que hay en este bloque, nos han permitido valorar si las conductas disruptivas de determinados alumnos de inclusión, los conflictos y las actitudes negativas hacia ellos habían disminuido de manera significativa o muy significativa en el aula y en los diferentes espacios del centro.

La valoración más baja respecto a este bloque, se obtiene en la cuestión 22 (22. En el caso de que hubiera conflictos en el patio, han disminuido). Aunque un 75% los docentes dicen que los conflictos en el patio han disminuido de manera significativa o muy significativa.

La pregunta con la valoración más alta es la 25 (25. Han disminuido las conductas disruptivas, en caso de que la hubiere).  Los docentes manifiestan que en el caso de que hubiera habido conductas disruptivas, estas disminuyeron en el 94% de los casos.


En esta misma pregunta (25. Han disminuido las conductas disruptivas, en caso de que la hubiere) a continuación está la comparación entre las valoraciones de las diferentes etapas educativas, y también en cuanto a la alumnado con TEA

 

 

CONCLUSIONES

Después de haber hecho  este trabajo de recogida y elaboración de datos, hemos podido tener constancia sobre el progreso y la mejora de los alumnos con necesidades educativas especiales que están en las escuelas ordinarias, en régimen de inclusión a tiempo total,  y que tienen de nuestro apoyo.

Tener datos objetivos y evidencias de las valoraciones de los docentes implicados en estos procesos ha resultado muy positivo, tanto para nosotros como para los centros educativos con los que colaboramos. Después de recoger los datos hacemos un retorno a cada centro de los resultados obtenidos con el fin de compartir el camino que hacemos con ellos para la plena inclusión educativa de todo el alumnado.

En cuanto a los diferentes bloques evaluados, pensamos que son pertinentes y que recogen de manera sintética lo que consideramos más importante en la escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales a los que apoyamos.
En cuanto al análisis comparativo entre el alumnado con necesidades educativas especiales derivadas de diversas etiologías y los que tienen necesidades educativas especiales derivadas de un trastorno del espectro autista (TEA), hay que decir que cuando elaboramos los cuestionarios tendíamos a pensar que los alumnos con TEA obtendrían resultados más bajos por las dificultades de participación que este trastorno implica. Tuvimos una agradable sorpresa al ver que, comparando los resultados, observabamos que los alumnos con TEA habían obtenido unos muy buenos resultados y que la diferencia entre los resultados obtenidos por los alumnos con TEA y el resto de alumnado valorado, no era significativa.

Esto nos hace pensar que las estrategias de apoyo a la inclusión en relación a este alumnado son positivas y útiles para que los docentes se sientan más seguros y con más capacidad para ayudarles a participar y a aprender, sin renunciar a un trabajo de revisión y mejora.

En cuanto al análisis comparativo entre la etapa de educación primaria y la educación secundaria (ESO) hemos observado una diferencia significativa entre los resultados obtenidos en las dos etapas educativas. Aunque se aprecia una mejora significativa en las dos etapas, hemos constatado que la mejora del alumnado de ESO en todos los bloques analizados ha sido menor, excepto en el bloque correspondiente a los comportamientos disruptivos donde hemos encontrado resultados equivalentes.

Somos conscientes de que hay que desarrollar políticas, culturas y prácticas que mejoren el grado de inclusión de esta etapa educativa. Por nuestra parte, pensamos también que podemos mejorar las estrategias de trabajo específicas que utilizamos para orientar su labor docente; hay que ayudarles a que se sientan más capaces de incluir el alumnado que encuentra barreras al aprendizaje y la participación en las aulas.

Valoramos también muy positivamente los resultados obtenidos en la mejora de conductas disruptivas, que ha sido muy significativa en todas las etapas y grupos valorados. Esto nos hace pensar que es posible acompañar a los docentes y los centros educativos en comprender mejor estos alumnos y, en consecuencia, poder tener en cuenta, prever y disminuir sus dificultades de adaptación al contexto educativo y social.

En cuanto a la continuidad de nuestro proyecto en el futuro, la vocación del equipo de profesionales que trabajamos en la Fundación EIR es la de consolidar un modelo de intervención que, a través del trabajo con alumnos con necesidades educativas especiales, optimice las prácticas y la cultura inclusiva del centro.

Tenemos previsto que al comienzo de cada curso enviamos el cuestionario inicial a las escuelas con las que trabajamos, para recoger información del alumno en relación a los diferentes bloques mencionados y para recordarles y consensuar los objetivos de nuestra intervención.  De esta manera ya tenemos una evaluación inicial de cada alumno que podemos comparar con las valoraciones de fin de curso y podemos explicitar más claramente los objetivos que entre todos nos planteamos. A final de curso valoramos el progreso de cada alumno con estas y otras informaciones recogidas y, por otro lado, hacemos una valoración global del apoyo y la mejora de la cultura inclusiva de cada escuela. Valoración que compartimos con cada centro con el fin de identificar puntos fuertes, puntos débiles y estrategias de mejora pertinentes.

Actualmente estamos trabajando en la confección de una guía que oriente la actuación de los profesionales y facilite la coherencia del apoyo que ofrecemos a diferentes centros con los que colaboramos.

En la actualidad se están produciendo cambios a nivel legislativo que pueden favorecer y regular los diferentes modelos de intervención. El nuevo decreto sobre el sistema inclusivo nos abre una puerta para regular la intervención de los centros de educación especial proveedores de servicios y recursos (CEEPSIR). Estamos convencidas de que se podrá avanzar consensuando itinerarios y protocolos adecuados, a partir de las diferentes intervenciones que los centros de educación especial están realizando. Centros que, desde hace muchos años, creen en el modelo inclusivo y colaboran con las escuelas ordinarias para conseguirlo.

En la Fundación EIR-El Niu trabajamos cada día para dar sentido a esta afirmación:

“Si aprendemos a entender la diversidad,
no tendremos que hablar de inclusión sino de convivencia”


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Anexo 1



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