LO QUE DE VERDAD IMPORTA -The Healer-

Contenido disponible en: Catalán

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Nº 47 (2a.època)  setembre 2017
URLwww.ambitsaaf.cat
ISSN: 2339-7454
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Miscelánea


Paco Arango
Oliver Jackson-Cohen, Camilla Luddington y Jorge García
Canadá-USA, 2017

Con esta película estamos delante de la primera producción que se realiza con la intención de dedicar el 100% de los ingresos a una causa altruista: la ayuda ala red de campamentos para niños seriamente enfermos, la Serious fun Children’s Network (fundada por Paul Newman), a la que se ha vinculado intensamente la Fundación Aladina, del mismo Paco Arango. Esta explicación es fundamental para entender el sentido de este trabajo cinematográfico, con la voluntad de transmitir a todas las generaciones de espectadores que la puedan ver los principios de lo prioritario que tiene la vida, siempre desde la ilusión y una dosis de buen humor y ternura, en las acciones solidarias que incitan a ser representadas. Éste es sólo uno de los objetivos que el autor pretende explicitar a través de su cine, pero tal vez sea el más importante.

La historia de esta obra parte de la desorientada vida que lleva Alec, un ingeniero mecánico inglés, que no sabe resolver con acierto los obstáculos cotidianos de su actividad, tanto la profesional como la lúdica. La aparición sorprendente de un familiar a quien desconocía le abre las posibilidades de experimentar un cambio radical en su vida y descubrir, de golpe, una parte muy importante de las esencias de su pasado familiar. Ello le conduce a las dudas, a la inseguridad y a tomar decisiones a ciegas hasta el punto que le cambia radicalmente su vida, su entorno, sus paisajes y las personas de su entorno. Si bien toda la historia gira alrededor de sus dudas, indecisiones y severas desconfianzas, todas las escenas se ven decoradas con potentes rasgos de fantasía, ilusión y creencia incondicional, particularmente a cargo de la gente que se va cruzando por azar y se encuentra en su camino. Es justo reconocer el carácter un tanto caricaturesco de algunos personajes, hecho que puede desorientar la credibilidad o buena intención de algunos planteamientos, situaciones y escenas.

Una película que, en algunos momentos, se desborda en escenas emocionantes y hace crecer en el espectador deseos estrechamente sintónicos con los ideales que el mismo Alec rechaza o intenta esquivar.

Se trata con claridad, quizás de una manera demasiado edulcorada, de las enfermedades, los defectos, las impotencias humanas y no se obvian preocupaciones penetrantes como el cáncer infantil.

El relato va siguiendo unas imágenes simbólicas y repetitivas -unos magníficos exteriores de Nueva Scotia, en el Candá-, como pueden ser el chasquido de los gorriones en el lago o las descargas eléctricas del cableado externo de las casas, y se acompaña de una banda sonora que ofrece muestras desde los minimalismos country con la guitarra acústica, rock duro o folk melódico.

El desarrollo de la trama argumental podría ser leído como un sencillo All you need is love, sin más compromisos, pero despierta en el espectador un creciente interés para buscar espacios de sensibilización hacia las personas necesitadas, indefensas o, sencillamente, rendidas a la evidencia de su destino fatal infranqueable. Y es precisamente en este aspecto donde radica el éxito de la importancia de esta producción: movilizar voluntades hacia la solidaridad y el interés para dar soluciones a quien las necesita. No permitir que los grandes problemas de la humanidad se tengan que solucionar con la magia sino con la perseverancia y la confianza delante de la tarea bien realizada.

En este sentido, la incredulidad del protagonista conecta con un grado de realismo incómodo pero necesario para generar un activismo comprometido con la acción eficaz hacia las carencias de los más afectados e indefensos: los enfermos.

El trabajo que se puede llevar a cabo con la visualización de Lo que de verdad importa de entrada, puede estar orientado a espectadores de todas las edades y condiciones, permitiendo abrir un debate sobre el abandono que sufre un cierto sector de nuestra sociedad y el compromiso solidario que nos pueda despertar.

Como decimos a menudo en las reseñas de las películas que presentamos en la revista, es importante buscar derivadas que puedan ofrecer argumentos de reflexión y comprensión entre los que las visionen y, en consecuencia, puedan tener una repercusión de contenido educativo en los espacios escolares donde se realice un trabajo participativo con los alumnos. Tan solo con esta intención tiene sentido proponer la exposición de esta obra a los estudiantes, de diferentes edades y etapas evolutivas, con la que puedan obtener una base para el pensamiento y su compromiso con las necesidades humanas.

Jaume Forn i Rambla

 

 

 

 

Jaume Forn i Rambla